Desde Puerto Montt: construir espacios para una nutrición oncológica que transforma
Tuve el privilegio de participar en Puerto Montt como expositora de la clase magistral “Nutrición Oncológica Basada en Evidencia: Estrategias Clínicas para Optimizar el Tratamiento y Pronóstico del Paciente con Cáncer”, invitada por Postgrados y Educación Continua de la Universidad San Sebastián.
Fue una instancia profundamente significativa. Hablamos de nutrición oncológica basada en evidencia, de evaluación oportuna, soporte nutricional, prehabilitación y de cómo nuestras decisiones clínicas pueden influir en la tolerancia al tratamiento, la funcionalidad y la calidad de vida de las personas con cáncer.
Pero esta charla también fue mucho más que contenidos técnicos.
Conversamos sobre cómo podemos impactar desde nuestro rol profesional: cómo atreverse a proponer, a abrir conversaciones, a demostrar con evidencia por qué la nutrición debe ser parte esencial de los equipos de salud y a construir espacios donde antes no existían. Compartí experiencias reales de mi trayectoria clínica, de la implementación de cargos y programas, de los desafíos de posicionar la nutrición en equipos médicos y de la importancia de trabajar de manera verdaderamente interdisciplinaria.
Cada avance ha sido parte de un sueño personal que he ido construyendo paso a paso durante años: que ningún paciente con cáncer enfrente su tratamiento sin una evaluación nutricional oportuna, sin acompañamiento y sin que su alimentación sea considerada una parte fundamental de su cuidado.
Creo profundamente que la nutrición oncológica no es un complemento. Es una herramienta clínica que puede cambiar trayectorias, prevenir deterioro, sostener tratamientos y acompañar con dignidad momentos complejos. También creo que los profesionales podemos impulsar cambios cuando combinamos conocimiento, convicción, trabajo colaborativo y una mirada humana hacia cada paciente.
Agradezco a la Universidad San Sebastián, Campus Puerto Montt, por la invitación, la acogida y la posibilidad de compartir esta experiencia con profesionales y estudiantes comprometidos con seguir creciendo. Me voy inspirada, agradecida y aún más convencida de que este camino se construye entre todos, siempre en favor de nuestros pacientes.

